Añadido: 4 años hace
Este hombre estaba verdaderamente febril tras pasarse toda la mañana de compras, con lo que decidió entrar en una cafetería a tomarse un batido de lo más fresco. La camarera que le atendió era Llana Ann y si bien el muchacho procuraba no mirarle las tetas mientras que era atendido por ella, era prácticamente imposible, las tiene tan grandes que son hipnóticas para el joven. Llana Ann, que tiene mucha experiencia con los hombres lo apreció desde el primer momento y aprovechando que no había absolutamente nadie más en la cafetería, decidió obsequiar a su cliente del servicio con una follada imborrable.