Añadido: 4 años hace
Tras pasarse toda la mañana en la universidad, Maya Kendrick salió con sus amigas a jugar una partida en el minigolf. Allá conoció a un muchacho que trabaja para Bang y con el que tuvo un flechazo inopinado desde un primer instante. En verdad, y pese a que la joven es muy tímida y algo inexperta, terminó en la casa del joven follando como una cerda y teniendo el clímax más agradable de su vida que provocó que los ojos se le pusiesen en blanco.