Añadido: 4 años hace
En el momento en que me comunicaron que la jefe deseaba reunirse en solitario tras el trabajo, me entraron unos nervios tremendos puesto que generalmente cuando esto sucede es pues el despido es inminente. Conque entré en el despacho con un temor que prácticamente no me dejaba ni charlar, mas cuando verifiqué que lo que verdaderamente le pasaba a mi jefe es que estaba muy cachonda y lo único que deseaba era tener sexo conmigo, se me fueron todos y cada uno de los nervios inmediatamente y tras comerle el coño como mejor se para satisfacerla como se merece, follamos sobre su mesa como genuinos animales.